Por: Chambouleyron, J., S. Salatino, A. Drovandi, M. Filippini R. Medina, M. Zimmermann, N. Nacif, C. Dediol, A. Camargo, S. Campos, D. Genovese, R. Bustos, M. Marre, E. Antoniolli. 2002 UNCuyo-Foncyt-INA. EON ARGENTINA, Mendoza, Argentina. ISBN 987-1024-17.7

Con un caudal promedio de 30 m3/s, el río Tunuyán ha permitido el importante desarrollo del denominado oasis centro de la Provincia de Mendoza. El mismo se encuentra dividido en dos subcuencas, la superior y la inferior, con una superficie de 54.000 y 81.000 ha empadronadas con derechos de riego, respectivamente[1]. A principios de los 90 se produjo en la provincia de Mendoza el desarrollo explosivo de la agricultura en la zona alta del río Tunuyán superior. Grandes emprendimientos destinados a la implantación de uvas finas para vinificar determinaron un rápido crecimiento del área cultivada con el uso masivo del agua subterránea debido, fundamentalmente al requerimiento de los sistemas de riego presurizado utilizados. Se estima que a medida que la extracción de agua subterránea se haga más intensa, disminuirá el caudal de los arroyos y vertientes que egresan del área superior, los que se transformarán en colectores de desagües y drenajes afectando la calidad del agua aportada al río Tunuyán inferior y generando un lógico impacto sobre el rendimiento de los cultivos desarrollados en su área de influencia, una de las más importantes zonas agrícolas de la provincia. Como síntesis de los objetivos puede decirse que el proyecto ha tratado de evaluar el impacto ambiental que se producirá en la subcuenca inferior del río Tunuyán como resultado del desarrollo actual y potencial en la subcuenca superior.