- Elaboración de biocompuestos a partir de orujos y escobajos,
- Generación de energía con biomasa de poda,
- Uso de subproductos como biofertilizantes o compost enriquecido.
- En Sonoma, un programa de certificación incentiva a productores que miden carbono en suelo y reducen laboreo.
- En La Rioja, proyectos de viticultura regenerativa muestran mejoras en retención de agua y resiliencia frente a olas de calor.
Eficiencia operativa: menos intuición, más datos útiles
No se trata de digitalizar por digitalizar. En viñedos de Portugal y Sudáfrica se está avanzando en tableros de gestión agronómica simples, donde el encargado carga tareas diarias, costos y rendimientos. Estos sistemas permiten identificar cuellos de botella, comparar lotes y anticipar desvíos. Medir y comparar es la base para mejorar. Aunque no haya grandes inversiones, registrar y analizar la información de cada lote permite detectar ahorros ocultos.
En Argentina ya hay herramientas similares que simplifican procesos y los digitalizan para poder llevar un control y seguimiento más eficiente. Ese es el caso de CepApp, una aplicación pensada para productores vitivinícolas que necesitan llevar la administración de sus fincas de manera práctica y ordenada.
Fuentes alternativas de riego: aprendiendo de otras regiones vitivinícolas
En regiones donde la presión sobre el recurso hídrico es cada vez mayor, la búsqueda de fuentes alternativas de agua para riego se ha convertido en una prioridad. Experiencias recientes en Napa Valley (California) y en el Valle de Guadalupe (Baja California, México) muestran que el uso de agua residual tratada puede ser una estrategia viable para garantizar la sostenibilidad del viñedo sin comprometer la calidad del vino.
Un estudio publicado en la revista Water (MDPI, 2024) analizó la implementación de sistemas de reutilización de agua (“reclaimed water”) en estos dos valles vitivinícolas. Los resultados indican que, con controles adecuados de salinidad, sodio y metales, y una gestión responsable de la infraestructura de distribución, esta práctica permite reducir la dependencia de fuentes subterráneas y mantener la productividad de los viñedos incluso en escenarios de sequía prolongada.
Para regiones áridas como Mendoza o San Juan, donde la disponibilidad de agua define buena parte de la competitividad del sector, la reutilización controlada de aguas residuales tratadas podría representar una alternativa de resiliencia. Si bien requiere estudios locales sobre composición del agua, tipo de suelo y comportamiento varietal, abre una línea de innovación que ya está mostrando resultados en otras partes del mundo vitivinícola.
Hacia una vitivinicultura más inteligente y humana
Todas estas experiencias muestran que la innovación no siempre viene de una máquina, sino de una mirada nueva. Mendoza ya cuenta con conocimiento técnico, instituciones de apoyo y capital humano para avanzar en una producción más eficiente y sostenible.
El desafío es conectar los datos, las prácticas y las personas: mirar lo que otros ya están haciendo y adaptarlo al propio contexto.
Fuente
Aroma precursors of Grignolino grapes (Vitis vinifera L.) and their modulation by vintage in a climate change scenario https://www.frontiersin.org/journals/plant-science/articles/10.3389/fpls.2023.1179111/full
Abbate, S., Centobelli, P. & Di Gregorio, M. Wine waste valorisation: crushing the research domain. Rev Manag Sci 19, 963–998 (2025). https://doi.org/10.1007/s11846-024-00779-5
Increasing Value of Winery Residues through Integrated Biorefinery Processes: A Review. Rafaela P Rodrigues 1,*, Licínio M Gando-Ferreira 1, Margarida J Quina 1 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9331683/
Napa vineyard trials smart irrigation technology
https://www.thepacker.com/news/sustainability/napa-vineyard-trials-smart-irrigation-technology
Achieving Responsible Reclaimed Water Reuse for Vineyard Irrigation: Lessons from Napa Valley, California and Valle de Guadalupe, Baja California
https://www.mdpi.com/2073-4441/16/19/2817
